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Ciclo 2020

Simbiotica Estudio

Simon Fuentes “Ruminatio”

Instalación
Talca/Chile – Ciclo 2020

Las instalaciones de Simón Fuentes se leen como dispositivos complejos que emplean con habilidad signos y símbolos culturales.

En “Ruminatio”, el barro ocupa un lugar de privilegio para reconocer procedimientos que se manifiestan con la apropiación de una técnica ancestral, valiéndose de materiales que surgen como la expansión de la escultura, logrando piezas de destacada simetría visual.
En este plano, el artista, se contenta con elaborar objetos de barro que revelan estos procesos visuales.

Ruminatio”, continúa con las obras de orden tipográfico del artista, refiriendo al ejercicio del verbo “Rumiar” en latín clásico “Ruminare”, que refiere a la acción animal de masticar un alimento que estuvo alojado en el estómago.

Mario Mendoza Cabrera

“Imaginario Patrimonial del Mercado de Talca”

Fotografía
Talca/Chile – Ciclo 2020

Fotoperiodista, se autodenomina fotógrafo social”, con experiencia en fotografía documental y proyectos fotográficos comunitarios desde hace dos décadas, ha incursionado en la realización de una serie de registros temáticos, centrando su lente en una lectura de ámbito humano y su relación ante el medio natural, rural y social, convirtiendo sus piezas en elementos de emoción relacional y cotidiana.

En relación a este Ciclo, Mendoza presenta una serie de registros efectuados al Mercado de Talca CREA, (Centro Regional de Abastecimiento)  emblemático punto de abastos en donde han confluido tránsitos vinculados al alimento, los productos, las personas y toda la historia comercial de esta ciudad  durante décadas, y que insertado en la actualidad continua ejerciendo un importante espacio de memoria y patrimonio local.

Estas imágenes revelan y contienen una fuerte carga emotiva y visual, retratando aspectos cotidianos que enaltecen las prácticas de comercio y presentación alimenticia, además de albergar a cocinerías y artesanías características de la Región del Maule.

Cristian Velasco

“Calor de Hogar”

Objeto Intervenido
Santiago/Tunquén – Ciclo 2020

Comunicador visual con estudios independientes en Artes Visuales, Diplomado en Antropología del Arte del Laboratorio Transdiciplinario de Investigación en Ciudad de México, ha centrado su trabajo en el hombre y el espacio social, investigando a través de lo Domestico y el Paisaje”, problemáticas conceptuales y estéticas asociadas al cuerpo, la memoria y la habitabilidad de tiempo y territorio.

Su trabajo y obra se desplazan mediante variadas técnicas y soportes como la pintura, el video, la performance, la instalación y lo textil. Y tomando justamente su instancia de investigación y desarrollo de obra desde lo doméstico y lo textil”, Velasco colabora a este “Ciclo de Artes Visuales y Gastronomía” con una obra de volumen que contiene tres piezas de origen culinario, como lo son una olla, un sartén y una espumadera, los cuales son recubiertos y reconstituidos por una capa de lana cruda, otorgándole a estas piezas un ente cobertor, la cual designa una nueva presencia y uso a estas herramientas del cotidiano gastronómico, enalteciendo mediante una cálida capa de textura textil, el valor intransigente de estos valores y bienes domésticos, el cual bajo el sugerente nombre de “Calor de Hogar”, remite una lectura y diálogo por los elementos que conforman el diario vivir de la amplia masa social, que al amparo de estos compuestos, forja la nutrición del día a día.

Arturo Valderas

“Las Formas de la Rabia”

Fotografía
Santiago/Chile – Ciclo 2020

Artista Visual, Licenciado en Arte (U. de Chile, 1987), ha participado como artista en residencias, simposios y expuesto en colectivas e individuales en galerías y museos de Chile, México, Argentina, Perú, Ecuador, España, Francia y Polonia.

Su trabajo se dedica a la producción de ensayos fotográficos que buscan, a través de una mirada arqueológica, la poética de los espacios, de sus restos, vestigios y huellas culturales.

En esta ocasión, Valderas presenta un trabajo y registro relacionado a la arqueología de las formas”, de las transformaciones a que ciertos objetos han sucumbido en su re utilización, puntualmente en el caso de ollas, sartenes y cucharas de palos, elementos y herramientas que han sido tratados simbólicamente desde el reclamo social, acentuados desde el mes de octubre del año recién pasado, en donde el fulgor de la protesta ha tomado históricamente y desde variados frentes y tendencias, el uso de dichos artículos a modo de dispositivos sonoros y visuales que se enarbolan como elementos de lucha ciudadana.

Así también las grafías y formas que han adoptado estas ollas y sartén, posterior a su uso de elemento de reclamo, activa una serie de lecturas e interpretaciones, convocando estas nuevas estéticas del objeto, a una revisión de texturas y tactos, que desplazan su condición formal y utilitaria a rangos escultóricos vivos y formados sin ni una pretensión artística de o de valor visual para el usuario, pero que bajo la lectura de Valderas, adquieren un importante y fuerte carácter de relación social, collage o pixel objetual intervenido que toma a estas figuras del comer y el alimento como bastiones de carga icónica que enaltecen el componente de radio ampliado de la cocina y su composición objetual a un rango de participación social y simbólica.

Beatriz Hagel

“Lo que el mar me conto”

Pintura
Santiago/Pichilemu – Ciclo 2020

Pintora y Gestora Cultural, con estudios en Santiago de Chile, México y España, se radica en Pichilemu, desarrollando una carrera ligada al retrato, los paisajes y un tipo de bodegones actualizados, bajo una estética de “Expresionismo Realista”, lo cual la ha caracterizado bajo su pincelada firme, gruesa y colorida que se inspira en su entorno natural y social, otorgándole una fuerte carga lumínica y de presencia rebosante a sus registros plásticos, devolviendo una impronta revitalizada a sus afirmaciones visuales, las cuales ahondan su libertario itinerario que cita y retrata de manera efusiva y directa.

En su cuerpo de obra “Lo que el Mar me Contó”, presente en este Ciclo, Hagel realiza un doble registro, tanto visual como escrito, levantando un informe plástico y teórico en base a productos del mar y del valle de la costa circundantes a Pichilemu, en donde entabla un dialogo con diferentes cocineros y personajes ligados a las faenas de extracción y preparación de alimentos, activando un recetario emotivo, figurativo y real que se activa en doble labor gracias a los retratos de diferentes elementos de la flora y fauna marina y comestible, como así de los sectores y faenas que las producen.

Este universo del campo, la playa y las personas”, alcanzan un clímax de alta relación y redención, en donde el trazo y pincelada clara, figurativa y eléctrica, realza la bondad simbólica que los alimentos activan en nuestra realidad y cotidianeidad, instalando de manera emotiva, clara y certera, la relación entre el registro artístico retratado y la importancia de los actos y elementos conjugados por la comida, los territorios y sus componentes humanos.